viernes, 31 de agosto de 2012
Una historia de hadas
como te imaginas a un hada? si la pregunta se la hiciera a mi hija ella me respondería que son pequeñas niñas con alas, visten camisones y beben las gotas de roció de las flores.
si la pregunta se la asemos a una persona adulta dependiendo de su imaginacion algunos nos dirán que son pequeñas personitas con alas o que son puntos de luz o que se parecen a campanita.
si a la que le asen la pregunta es a mi te diré que mi mente a divagado desde las pequeñas niñas con alas hasta las hermosas y voluptuosas hadas de cuentos para adultos, hoy te traigo una pequeña historia de hadas la escribiré en tono ligero pero si te gusta hasmelo saber.
con amor la tejedora de sueños.
UNA HISTORIA DE HADAS
-querida lisie Siempre he querido preguntarte porque guardas algo como esto,
ella se refería a una simple roca montada en una bella cadena de oro, la tome entre mis dedos y solo pude suspirar recordando como lo había conseguido,
-si te contara tal vez no me creerías, ni yo estoy segura de lo que vi,
-ahora estoy mas intrigada, por favor cuenta me la historia,
-uf-, di un gran suspiro antes de continuar, -recuerdas que mi familia siempre va de vacaciones a la casa de la tía emma, -si el gran lago-, -algunas veces los adultos se quedan hasta tarde tomando una copa y contando historias, una de las historias que siempre cuentan es la de la fiesta al otro lado del lago, -una fiesta de quien? -, -ese es el problema nadie sabe quien la organiza, solo que en ovaciones jóvenes del lugar han logrado colarse en ella y describen una gran celebración, rodeados de chicas y chicos hermosos, claro que muchos creen que solo es un cuento para llevar a tu novia a lo obscuro del lago verdad, así que casi nadie cree la historia.
cuando cumplí dieciséis salí a caminar y me quede contemplando la luna reflejada en el agua como si fuera un espejo, se comenzaron a encender pequeñas luces al otro lado del lago, una alegre melodía se podía escuchar, sin saber porque tome uno de los botes y comencé a remar asía las luces, al llegar a l otro lado varias jóvenes un poco mas grandes que yo, llegaban en botes parecidos al mio, un guapo joven de cabellos grises y ojos color ámbar se acerco,
-bienvenida, tienes pareja querida,- al negarlo el sonrió, beso mi mano y me llevo al centro de la reunión,
oh! lamento esto pero mi tiempo se termino como la cenicienta debo regresar a mis labores, continuaremos la historia en otro momento, con amor la tejedora de sueños bay.
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