viernes, 25 de enero de 2013

UN RECUERDO FELIZ

al llegar las vacaciones desde que tengo uso de razón siempre hacia lo mismo, cuando el despertador marcaba las siete de la mañana saltaba de mi cama, me ponía pantalones calcetas gruesas dos o tres sueteres y un gorro. corría por el frente de mi casa pasaba por un hueco en la cerca y corría para llegar a la casa de mi abuelita materna Santos.
si su nombre era único así como era ella, la razón de todo este jaleo en las mañanas era que soy su empleada de confianza durante las vacaciones. mi madre ni me preguntaba donde iba y ni siquiera se preocupaba de mi durante este tiempo porque siempre que revisaba estaba atendiendo mi trabajo. pero no crean que era cualquier trabajo yo era una ayuda extra en cualquier cosa que se nesecitara.
para todo esto debo decirles que la casa de mi abuela era muy grande o eso me parecía podíamos correr durante diez minutos y no llegar al final de la cerca porque eran extensiones de terreno muy grandes mi abuelita cultivaba diferentes hortalizas durante todo el año además había varios animales de granja como vacas borregos gallinas patos gansos, cuando terminabamos de recoger la verdura en la mañana acompañaba a mi abuelita a entregar en el mercado local los productos.
era algo único recoger el cilantro o el aroma de las milpas en la mañana recolectar calabazas y sus flores era algo que se debí hacer durante la mañana porque si no des pues que diera el sol se endurecian  sus espinas y te lastimaban la mano al cortarlas. después de las verduras creo que recoger la fruta era otra de mis actividades favoritas, subirme a los arboles de higos o brevas (parecidos a los higos pero blancos) era muy divertido, bajar la fruta antes de que los pajaritos se la comieran era todo un logro. recoger las granadas era delicioso rojas dulces y grandes así es como las  recuerdo, juntar los limones era aromático único. lo que realmente me molestaba un poco era juntar las violetas esas pequeñas florecitas moradas era muy agotador el campo de violetas era grande pero al ser pequeñitas y extenderse por el suelo es muy difícil ir buscando entre todas las hojas donde están escondidas por eso el tímida como las violetas,  esa parte era muy cansada. mi abuelita era una señora grande gordita pero llena de energía tenia que ser lo había criado a once hijos te imaginas, soy su nieta mas grande, tengo 33 primos. los cuales ya tenemos hijos son 41 bisnietos y 4 tataranietos mi abuelita desgraciadamente solo conoció al primero de mis hijos,
y realmente me hubiera gustado que la conocieran para que se dieran cuenta que linda y maravillosa persona era ella 
espero que mi relato les halla gustado pronto seguiré con estos relatos de mi familia y con tanta familia podría escribir un libro mmm. lo pensare
con amor la tejedora de sueños adiós